Notas del entrenador

Los estadios de un corredor

 

Según mi experiencia como corredor y entrenador, y luego de verme, y ver en los demás diferentes momentos por los que vamos pasando a lo largo del tiempo, e concluido en hacer esta clasificación de los diferentes estadíos por los que a lo largo de la vida, pasa casi inevitablemente todo corredor.

1º Estadío. Corredor negado: esta conformado por personas sedentarias que generalmente están abocadas a sus labores diarias, sin ver lo que pasa con su cuerpo. Suelen ser fumadores, generalmente toman alcohol y comen hasta llenarse sin preocuparse de cuantas calorías tienen los alimentos, o de que forma fueron cocinados. Son los que generalmente cuando ven un corredor por la calle dicen: "¿este no tiene otra cosa que hacer a esta hora? " o peor , te gritan " anda a laburar vago de m..." o simplemente te tiran el coche encima para demostrarte que ellos son más fuertes o importantes. Suelen ser también los que cuando se corta el transito para una carrera, se pelean con todo el mundo, porque no pueden hacer el mismo camino de siempre para ir a echarse a la playa, o para ir a comprar las palmeras de chocolate que se comerán en la siguiente media hora. Las personas que están en este estadío no le dan ninguna importancia a la actividad física, y aún más, la consideran una perdida de tiempo total.

2º Estadío. Corredor latente: quienes llegan a este segundo momento, no necesariamente tienen que haber pasado por el primer estadío, de hecho creo que hay personas que pueden permanecer toda su vida en este nivel, es uno de los más comunes, y vivimos a diario rodeados de cientos de ellos. Está conformado por aquellas personas que se consideran normales, que comen de todo, que generalmente no fuman ni toman alcohol y si lo hacen, suelen ser moderados. Son seres que consideran a la actividad física como una mera recreación, juegan al fútbol una vez por semana o en las reuniones con amigos y familiares (varones o mujeres da igual). Cada vez que se mueven quedan destruidos, pero no les importa, total para la semana próxima ya pueden volver a jugar un rato. Son personas que lejos de despreciar a los que corren, los admiran, los ven como superdotados, y la frase más común de ellos, al ver un corredor es: "Yo nunca podría hacer eso". Son seres que logran ver claramente el deterioro que produce en su cuerpo la inactividad, y generalmente cuando cruzan a alguien con un cuerpo moldeado por el deporte, se miran la barriga o el culo y piensan "....hasta donde se me ira a caer todo esto.....?". Son corredores latentes, ya que en cualquier momento se pueden atacar intentando lo imposible: salir a correr o caminar.

3º Estadío. Corredor principiante. Llevados por un impulso de corredor latente, por un amigo, una novia, por un exceso de peso brutal, por un médico que ordena actividad física urgente, o por el simple hecho de probar algo nuevo, llegan cientos de personas a ser corredores principiantes. Este es el momento donde todo es nuevo, donde veo desde adentro a esos corredores a los que admiraba. Cada entrenamiento es un desafío personal para no dejar. Al profesor lo veo como a un ogro que solo sabe hacerme sufrir, contestándome a casi todo: ".... ya te vas a adaptar.....". Los progresos son pequeños, las zapatillas nuevas, que hasta ayer estaban rebuenas, ahora no me sirven, y las camisetas de algodón que tenía guardadas para la ocasión, ya no las usa nadie. Lamentablemente, muchas de estas personas quedan en el camino, por el desanimo que produce el poco avance en los primeros entrenamientos, o por la imposibilidad de soportar las molestias musculares y articulares, propias del comienzo de la actividad.

4º Estadío. Corredor entusiasta. Ya lleva algunas semanas entrenando, se ha adaptando a la actividad, y ve que su barriga se va transformando paulatinamente, en músculos abdominales. Los pantalones le quedan igual que antes, pero el siente que ya cierran diferente. Ahora puede trotar en forma continua, y hasta logra charlar mientras realiza la actividad. Empieza a darse cuenta que sus compañeros también tienen parte de adelante. Se ha comprado unas zapatillas supergalácticas, que nunca habían imaginado usar, y esta pensando seriamente en adquirir unas mallas (antes pensaba que esta prenda sólo la usaban los bailarines). El corredor que se encuentra en este estadío, ve todo maravilloso, correr con lluvia es lo más, cuando hay sol se siente pleno, si hay viento en contra se puede igual, y si sopla  a favor se siente imparable. Ve a su entrenador como una especie de genio todopoderoso, que lo llevará a cambiar su vida para siempre. El corredor entusiasta, casi no se siente persona, se ve corredor.

5º Estadío. Corredor con número. Este es el momento en el que el corredor comienza a participar de las primeras competencias, con algo de temor y nervios, logra disfrutar del antes, el durante y el después de la carrera. Es la etapa donde empieza a darle real importancia al plan de entrenamiento, se da cuenta que el entrenamiento no debe ser siempre igual, y generalmente comete dos errores muy comunes: el primero, entrenar más fuerte cuando se acerca la competencia, creé que esto lo hará rendir mejor, y el segundo, en la carrera misma, casi siempre sale rápido pagándolo al final (esto sucede aunque su entrenador le diga miles de veces que debe salir tranquilo o a ritmo). En este período también se cometen una gama muy variada de otros errores, como por ejemplo: estrenar zapatillas en una competencia, no estirar, no calentar lo suficiente, no hacer los circuitos de ejercicios o de fuerza, entrenar el día de descanso, correr fuerte cuando hay trote suave, etc. En conclusión por  este período pasamos todos indefectiblemente, y es aquí, donde  se produce la transformación en un verdadero corredor, esto, sin importar el nivel alcanzado.

6º Estadío. Corredor obsesivo.  Le he llamado así, a un período por el cual no todos pasan, aquí es donde muchos corredores, llegan cuando comienzan a obsesionarse con diversos temas que tienen que ver con las carreras o el entrenamiento, algunos se ponen excesivamente cuidadosos con la alimentación, llegando al extremo de no poder disfrutar de una comida en una reunión familiar. Otros se transforman en reyes de la estadística, conocen a todos los rivales, saben sus marcas, el lugar donde mejor corren; sus pensamientos giran continuamente, en torno a la marca que creén que deben hacer en tal o cual carrera, o el adversario al que le deben ganar. Los que arriban a este estadío casi siempre terminan con algún momento de infelicidad, ya que tarde o temprano, se encuentran con lo que ellos creen que es un fracaso, sin poder entender que el deporte, esta hecho justamente, del ganar  y del perder, de las buenas y malas carreras, y que siempre tenemos revancha. Otros se hacen adictos al entrenamiento, quieren correr todos los días del mes, y si es posible en doble o triple turno, con tal de no perder un día de entrenamiento, son capaces de correr alrededor de una mesa (obviamente, la mayoría de las veces, esto termina en sobreentrenamiento, lesiones musculares, articulares, enfermedades). También están los que no pueden perderse ninguna carrera, llegan a pensar que si ellos no compiten la carrera se suspenderá. Tienen un gran sentido de culpa cuando no participan, y ni hablar de si son candidatos a llevarse un premio. Para estos corredores, las categorías, son el aspecto más relevante a tener en cuenta  para la organización de una competencia.

7º Estadío. Corredor maduro o experimentado. Están en este estadío aquellos corredores que ya tienen varios años de entrenamiento y muchas carreras hechas. Su vida deportiva tuvo buenos y malos momentos, seguramente ha pasado por más de una lesión, ya no estrena zapatillas el día de su carrera más importante, valora más que el objetivo alcanzado, el camino transitado. Disfruta de cada entrenamiento, poniendo las dosis justas de pasión, cordura y placer, logrando así casi el equilibrio que le permitirá perdurar en la actividad, transformándola en un estilo de vida sana. Los corredores  en este período valoran y respetan la tarea de su profesor y el plan de entrenamiento, son personas  a las que los entrenadores escuchan para la preparación del programa de entrenamiento anual. Eligen las carreras que realmente pueden correr y no abusan de la competencia. Habitualmente no se lesionan con frecuencia, ya que han aprendido a conocer los límites de su cuerpo. Es el llegar a este estadío el verdadero objetivo que todo corredor debería tener.

Conclusiones finales:

1)Cualquier semejanza de lo escrito con personas reales, es pura coincidencia.

2)Los estadíos pueden variar en el orden y en el tiempo de permanencia del corredor en el mismo.

3)Algunos corredores pueden perdurar eternamente en algún estadío. Lo cual probablemente nunca reconocerán.

4)También puede variar la intensidad con la que se viva cada estadío.

Queridos corredores, para finalizar les pido que si se sienten identificados con algo de lo escrito, traten de mantener bien altos los aspectos buenos y de mejorar lo más posible en las falencias que puedan tener. La autocrítica reconociendo de mis defectos y virtudes, tal ves no me hagan mejor corredor, pero seguro me harán mejor persona.

Pablo Silguero

 

Por el simple placer de correr

 

Por el simple placer que nos da correr cada día, es la razón por la que tanta gente realiza esta saludable actividad. En el alocado mundo de hoy, en las ciudades existe, sin dudas en todas ellas, un grupo de corredores o miles de corredores solitarios que dignifican su vida a diario saliendo a caminar o a trotar.

Correr para mucha gente es probablemente una perdida de tiempo o tal vez una actividad agotadora en la que nunca intentarían incursionar, o en algunos casos una pesadilla en la que en algún momento estuvieron metidos  en forma obligada por algún tratamiento médico o  porque algo hay que hacer con esos kilos de más que no se pueden bajar.

Pero ¿por qué tantas y tantas personas corren a diario en todas partes del planeta?

En realidad correr es para muchos una excelente vía de escape de las ocupaciones y preocupaciones diarias, que con el pasar del tiempo se va transformando, paulatinamente y en silencio, en un vicio imposible de dejar.

Corriendo se experimenta una agradable sensación de contacto pleno con nuestro propio cuerpo y con el ambiente natural que nos rodea. En un trote suave uno contempla el lugar en el que esta corriendo; la orilla del mar o una laguna, la montaña, la nieve, la piedra, el verde pasto de la llanura y porque no, la interminable sensación de soledad que produce correr en la ruta.

Corriendo uno siente diferentes aromas y olores que van creando en nuestro interior, recuerdos increíbles que nos llenan de alegría cuando volvemos a sentirlos. En una mañana fría en la que levanta la helada, pisar el césped húmedo causa una sensación infinita de contacto con la naturaleza.

Cuando uno corre siente mucho más el intenso calor del verano o se contacta de una manera casi orgásmica con la lluvia, o en algún momento tenemos luchas que parecen interminables con nuestro peor enemigo natural, el viento en contra. Ese mismo viento se transforma en nuestro mejor aliado para transitar el camino de regreso.

Creo que estos pueden ser algunos de los motivos por los que la gente corre. A esto le podemos sumar todos los beneficios que tiene para nuestra salud física y mental; sin contar que si lo hacemos con un grupo de amigos seguramente también estaremos enriqueciendo nuestra vida social.

Por todo esto es que creo que correr es una de las actividades mas bellas que el hombre puede descubrir, ya que nos da día a día la oportunidad de ser un poco más felices; probablemente parezca demasiado decir que uno puede ser más feliz cuando corre, pero mi experiencia como corredor y entrenador así me lo demuestran todo el tiempo. He visto gente cambiar su vida desordenada por hábitos buenos como el buen dormir o comer. Hay corredores que me han contado que gracias a esta actividad han salvado su matrimonio o muchos que  esperan el horario de su entrenamiento como el gran momento del día para despejarse y relajarse de las tensiones diarias.

Claro que el correr también nos puede traer sensaciones de infelicidad, y a esto se llega muy rápidamente. Cuando uno no es equilibrado en su entrenamiento diario o cuando el simple hecho de no poder rendir en determinado momento de la mejor manera, lo llena de insatisfacción. Es por esto que creo que para una persona cuya vida es intensa el correr es una excelente actividad, siempre y cuando, las sensaciones de felicidad que produce el entrenamiento mismo, o la sola participación en una carrera, sean muy fuertes, y no permitan que los invada la pesadumbre de una derrota o de un mal entrenamiento, porque es en ese momento donde una bella y saludable actividad, que reparte felicidad todo el tiempo, nos transforma  en seres infelices.

Por todo esto es que me enorgullezco de ser un dedicado corredor, que transito todos los días kilómetros de alegría junto a mis alumnos POR EL SIMPLE PLACER DE CORRER.

Pablo Silguero


Deporte aventura para niños

La iniciación deportiva de los niños es fundamental que se realice siguiendo los intereses y necesidades que tienen los pequeños en las diferentes edades. Esto generará en el chico la sensación de placer ó bienestar que debe dar el deporte y la actividad  física, sin lo cual no lograremos nunca que un niño sea un futuro deportista. Y cuando hablo de "futuro deportista" no me refiero al alto rendimiento, me refiero al nivel que cada uno pueda alcanzar en el deporte elegido.

Creo que nuestra sociedad hoy más que nunca debe resaltar los valores en los cuales el barón Pierre de Coubertin se inspiro para la creación de los Juegos Olímpicos. Hoy más que nunca debemos formar a nuestros jóvenes en el camino de la virtud y estoy convencido que el deporte es la mejor manera de lograrlo.

El deporte es sin ningún lugar a dudas la mejor escuela de vida que podemos tener. En el entrenamiento y la competencia se dan, si nos ponemos a pensar, una gran cantidad de situaciones buenas y malas que se nos presentan en la vida cotidiana. El éxito, el fracaso, la injusticia, el no poder sobreponerse a un obstáculo, la lealtad, la trampa, la soberbia en la victoria y su contra cara "la humildad", el aceptar o no la derrota, la voluntad  para entrenar y sacrificarse en pos de lograr un objetivo, en cada una de estas situaciones buenas o malas.

Los docentes de la educación física y los padres tenemos  la posibilidad de formar a nuestros jóvenes enseñando el correcto camino a seguir en cada momento. ¿Que objetivo más noble que este puede tener el deporte?. Para mi ninguno. Entonces no dejemos pasar la niñez de nuestros hijos sin acercarlos a la actividad física bien realizada y dirigida, ya que un niño que la practica casi con seguridad será en el futuro un hombre de bien. Si a eso le sumamos los beneficios propiamente físicos y sociales que tiene el deporte y la posibilidad de recreación que nos da, ninguna actividad mejor que esta para ellos.

La actividad física debe ser en los niños multilateral, el pequeño debe tener la posibilidad de realizar la gama más amplia de ejercicios y juegos que le permitan desarrollar todas sus posibilidades motrices, para que de esta manera formemos un joven con excelente capacidad de movimiento y que pueda discernir y elegir cual es la actividad que lo favorece y en la que se puede destacar o en la cual se siente mas feliz.

El deporte aventura nos da todas estas posibilidades a la que se suma la de practicarlo al aire libre y en pleno contacto con la naturaleza aprendiendo a valorar y cuidar así, lo más preciado de la creación.

En esto último, y en  la posibilidad de superación personal que nos da el cumplir con un determinado desafío, se basa el éxito que tienen en la actualidad las carreras de aventura que se realizan en todo nuestro país en las más diversa formas.

Es de destacar también el espíritu de equipo que poseen estas competencias donde el llegar a la meta solo o separado del compañero significa nada menos que la descalificación.

Es por todo esto que considero a esta nueva forma de hacer y ser en el deporte una experiencia inagotable de recursos para formar a nuestros niños y jóvenes en la senda de la valoración de la actividad física sana y perdurable a través del tiempo.


La Maratón

Sin aludir a historias o leyendas, el Maratón ha sido desde siempre una prueba con una mística muy especial. Gran parte de los  corredores de fondo, intentan en algún momento de su carrera deportiva, la incursión en esta distancia que atrae, apasiona y por otro lado, genera algún temor en todo aquel que decide correrla.

El corredor de Maratón, es sin dudas, una persona valiente y con gran coraje, esto se pone de manifiesto desde el momento en que decide prepararse para tan exigente prueba. Este coraje inicial se va transformando paulatinamente, en una gran fuerza de voluntad y capacidad de sacrificio, para poder afrontar las largas y duras sesiones de entrenamiento, que requieren la preparación de esta  distancia.

En el día de la carrera, muchas veces, los nervios anteriores a la salida consumen al corredor, que vive un momento lleno de una  adrenalina especial. Después, la paciencia de los primeros kilómetros, que están colmados de energía, que se debe controlar para no cometer errores, que luego se pueden pagar muy caro.

A medida que pasan los kilómetros, ese cúmulo de energía contenida, se va disolviendo, y aparecen los síntomas de cansancio, que generalmente, se transformarán en dolor. Dolor que el maratonista podrá soportar, por su inagotable capacidad de sufrimiento. Dolor que se mitigará por completo, al finalizar el recorrido, momento en el cual, el corredor pensó cientos de veces y que al alcanzarlo le darán una ráfaga de emociones que jamás olvidará.

En la llegada del Maratón, se confunden en la cabeza del corredor imágenes de sus seres queridos, de los pesados entrenamientos, y del sueño logrado.Muchas veces, las lágrimas bañan la cara del agotado maratonista que llegó a su cima, enfrentando cada kilómetro y devorándolo uno por uno.

El Maratón es una prueba especial, no importa cuantas veces el corredor la haya desafiado. Cada Maratón quedará grabada a fuego en el corazón del maratonista. Un ser único, que más haya del nivel que tenga, a partir de su primera carrera de 42 kms ya no es uno más en el pelotón, ya que tiene un sello indiscutible. El sello de los que se pusieron a prueba y lograron vencer a esta mítica distancia.


La motivación del corredor

Todos los que compartimos diariamente esta apasionante actividad que es correr, sabemos en mayor o menor medida, los beneficios que ella produce en nuestro cuerpo y en nuestra mente.

Correr no solamente nos produce cambios y adaptaciones fisiológicas y musculares, sino que además nos beneficia muchísimo en nuestro estado en todas nuestras demás actividades diarias.

Pero si bien sabemos lo bien que nos hace, por momentos los corredores caemos en la falta de motivación. Esto, en mi opinión, es uno de los peores enemigos del corredor. Es por ello que creo que LA MOTIVACIÓN es y será en la vida de un corredor uno de los tesoros que más debe cuidar.

La motivación para correr surge de las más diversas formas e ira variando también a lo largo del tiempo. Algunas causas de la motivación para realizar la actividad pueden ser: bajar de peso, contactarse con la naturaleza, compartir un momento de recreación con un amigo o algún ser querido, correr una determinada carrera, mejorar una marca, realizar algún desafío personal o grupal, o simplemente mejorar el estado físico general.

Claro que, como enunciaba antes, el peligro es no encontrar en nada, la motivación para salir a entrenar, con el consiguiente abandono de la actividad y la posterior depresión por haberlo  dejado, habiendo perdido en muchas oportunidades lo que había llegado a lograr.

Es por todo esto que considero fundamental, que el corredor logre cada día y para cada entrenamiento, encontrar una motivación que lo haga persistir en la actividad.

Y no necesariamente será siempre la misma, pero lo que si debe saber, es que de él mismo debe surgir su motivación. Sólo con un gran deseo de realizar las cosas, se logran alcanzar los grandes objetivos a los que cada uno puede llegar.

Por el bien que te hace, debes cada día encontrar en algo las ganas de salir y enfrentar  tu entrenamiento, o mejor dicho, debes encontrar cada día el disfrute por la actividad.

Todos somos diferentes, pero también es cierto que tenemos grandes cosas en común. Es por esto, que me atrevo a decir, que en el corredor de fondo no hay peor cura para la falta de motivación, que el dejar de correr.

Por eso corre cuando llueve, pensando que ese día estás sacando ventaja sobre los que no quisieron mojarse. Corre cuando hay sol, así volverás bronceado a tu casa. Corre cuando tienes zapatillas nuevas, para sentir el placer de cada paso. Corre cuando tus zapatillas están gastadas pensando cuanto podrás mejorar cuando puedas cambiar tu calzado. Corre el domingo por que no puedes perder el fondo. Corre lunes y martes porque la semana recién comienza. Corre miércoles y jueves porque estás en el medio de lo mas difícil. Corre viernes y sábado pensando en la reunión de la noche y en los gustos que te podrás dar. Corre solo, porque te fortalece y te ayuda a pensar. Corre acompañado porque los kilómetros pasan más rápido.

Si realmente por tus arterias fluye sangre de corredor, cuando no tengas ganas de correr, sólo ponte las zapatillas y corre porque al paso de los días, las semanas, los meses, y los años, verás que siempre el balance es positivo si con voluntad, lograste vencer al fantasma del desgano y la desmotivación.


Estoy preparado para correr?

Una de las preguntas o dudas más frecuentes entre los corredores es si están preparados para correr tal o cual carrera, o determinada distancia. La respuesta a este interrogante en realidad es bastante compleja, ya que para determinar si una persona esta preparada para correr una determinada distancia, hace falta analizar una serie de factores que van a marcar las posibilidades de tener éxito y no lastimarse en el intento.

1º) Historia deportiva y de actividad física previa al comienzo de esta actividad. Aquí se debe tener en cuenta los deportes hechos en la infancia y la adolescencia, la cantidad de estímulos semanales de educación física realizados durante la vida escolar. La predisposición histórica de la persona para la actividad física y todo lo hecho en forma ordenada durante períodos de tiempo no menores a seis meses.

2º) Cantidad de semanas, meses o años que lleva la persona entrenando con continuidad en esta actividad, con un trabajo ordenado y planificado. Es fundamental tener en cuenta cuanto tiempo de preparación previa tengo en mi cuerpo y mi mente.

3º) Historia de lesiones o problemas de salud de la vida del corredor desde su infancia. La presencia de lesiones recurrentes o el haber tenido cuadros de enfermedades importantes también debe ser evaluado.

4º) Características psicológicas del corredor. No cualquier persona puede enfrentar cualquier esfuerzo físico, muchas veces el cuerpo esta en condiciones, pero el corredor no tiene la preparación mental para enfrentarse a algunos sufrimientos que se dan en el corredor de fondo.

5º) Objetivo en la carrera elegida. No es lo mismo buscar ganar una carrera u obtener el mayor rendimiento posible, que buscar completar una distancia en forma tranquila o suave.

6º) Nivel del corredor. Normalmente se piensa que no influye el nivel del corredor para completar una distancia, ya que el esfuerzo es proporcional a lo que cada uno puede hacer, y esto tiene algo de verdad, pero también es cierto que no es igual la preparación de un corredor que tardará 2 horas 30' en completar una maratón, con aquel que realizará un esfuerzo de 4 horas o más  para  completar la misma distancia. Es decir, quien esta en condiciones de correr más rápido no necesitará tener tantos años de entrenamiento acumulados, ya que su carrera será mucho más corta y por ende el daño producido sobre sus músculos, tendones y articulaciones será mucho menor. Para completar el concepto podemos decir que el sufrimiento del que correrá más tiempo será mayor a nivel esquelético y muscular, y el deterioro orgánico también será mayor. Por ende quien decida correr una maratón, sabiendo que su preparación y nivel alcanzará para correr en cuatro horas deberá tener más base de trabajo que quien intentará correr en menos de 2 horas 30'. Para seguir aclarando el tema, quien corre cerca de las 2 horas realizará un esfuerzo muy importante pero con menores secuelas articulares y musculares, quien corra cerca de 4 horas realizará un esfuerzo más parecido al de una ultramaratón donde los daños en articulaciones, músculos y tendones son mayores.

7º) Grado de motivación. Este punto es fundamental, ya que si bien todo lo antedicho se pueden cumplir, es casi seguro que habrá un fracaso si el corredor no tiene la motivación necesaria para participar en una competencia. Muchas veces vemos como hay personas que participan de eventos, sólo por cumplir con su novio o para acompañar a su amigo, o simplemente por seguir o imitar lo que hacen sus compañeros, y esto es bueno, el problema comienza cuando llega el momento de sufrir. Allí será donde, si no hay una fuerte motivación interna, el corredor fracasará y lentamente también comenzará a no disfrutar de la actividad, con el consiguiente abandono de la misma.

8º) Trabajo y familia. Se debe tener en cuenta las posibilidades y tiempos disponibles para entrenar, como así también el tipo de trabajo que la persona realiza diariamente, no es igual el trabajo de un operario que debe desgastar su cuerpo durante horas, que el de un oficinista que tiene un trabajo más intelectual. La familia suele tener un peso muy importante en cuanto puede ser muy motivadora y compañera de los esfuerzos, o por el contrario, a veces produce una carga negativa por los requerimientos diarios. Suele escucharse en las conferencias de prensa de los deportistas profesionales el agradecimiento al ganar, a su familia, y esto no es una frase hecha, es fundamental en el desempeño del corredor.

Por último, es muy difícil que un corredor este en condiciones de analizar objetivamente todo lo expuesto, por lo tanto la alternativa correcta, será ponerse en manos de un profesional que tenga el conocimiento y la experiencia para evaluarme y prepararme para mi próximo desafío.


El Spartathlon

El Spartathlon es una de las carreras más largas y difíciles del mundo. Es una prueba de 246 kms sin detenciones que debe concluirse antes de 36 horas. Su recorrido esta basado en la historia griega, puntualmente en el trayecto que hizo el mensajero Philippides para avisar del ataque de los persas, uniendo así dos puntos bien importantes de Grecia, como son Atenas, su ciudad capital y Esparta, una bella ciudad que se encuentra rodeada de montañas y en la que en una época reinó el valiente Rey Leonidas, recordado por enfrentar al imperio Persa con sólo un grupo de guerreros. Precisamente a los pies del monumento de este Rey es donde culmina la carrera, significando esto, que todos los que llegan tienen el valor y el coraje de este recordado personaje histórico.

La competencia se realiza el último viernes y sábado de septiembre. Esta es una época del año en la que generalmente las temperaturas son de entre 30 y 40 grados, y el recorrido es montañoso. Empezando en los primeros 80 kms con subidas y bajadas suaves,  para luego pasar por un terreno de subidas interminables y algunas bajadas abruptas hasta los 150 kms, ya que luego se debe subir y bajar una montaña en la cual ni siquiera hay camino.

Pasados los 170 kms ó el punto de la Villa Nestani, se emprende el último tramo de más subida, para luego en los últimos 30 kms descender hasta Esparta.

La carrera cuenta con 75 puestos de control y abastecimiento, los cuales están a unos 4 kms unos de otros. Todos ellos ofrecen lo que el corredor puede necesitar para comer y tomar, lo cual es excelente. Lo que no es tan bueno, es que todos ellos tienen un horario de cierre fijo, en el cual los corredores deben pasar si o si, en caso de que el competidor no llegue a tiempo debe dejar automáticamente la carrera.

Para poder competir en esta prueba se debe cumplir con ciertos requisitos. Por ejemplo, exámenes médicos completos, y una marca en una prueba de 100 kms menor a 10 horas. Lo cual, la mayoría de las veces no alcanza para asegurar el éxito en la carrera. El Spartathlon lleva realizadas más de 30 ediciones, y rara vez culminan la prueba más del 30 % de los que largan. Por ejemplo, en la última edición largaron 371 corredores y solo llegaron 120. De los 250 corredores que tuvieron que dejar la competencia, 210 lo hicieron antes de los 81 kms. Esto sin dudas marca la dureza de la carrera, en la que participan corredores de todo el mundo con buenos antecedente, y en la que sólo culminan unos pocos.

El ambiente de esta carrera es muy particular. La mayoría de los que corren son personas de entre 30 y 50 años de edad, y casi todos son ultramaratonistas expertos. Para casi todos esta es la prueba más difícil que hacen en el año, y van a transitar el camino del Spartathlon sabiendo que son muy altas las posibilidades de no terminarlo.

Toman al abandono como algo más de la carrera, sabiendo que cada kilómetro recorrido tiene un valor importante, y saben que si un año no lo pueden terminar, el próximo talvez la historia será diferente.

Todo el que termina la carrera es premiado con una medalla, una corona de laureles y una vasija con agua del río. Si, esto es todo lo que recibe quien termina la competencia. No hay grandes trofeos, ni dinero en juego, sin embargo año a año crece el número de participantes aceptados para largar esta bella y dura carrera pedestre, reservada solo para corredores de coraje.

Realmente todos los adjetivos quedan cortos al querer expresar lo difícil que es esta carrera, en donde llegar es realmente un triunfo, y los que llegan son considerados héroes en la ciudad de Esparta. Los chicos te piden autógrafos y la gente grande te saluda esperando respuesta. Todos te observan con detenimiento y admiración. Tratan de ver de que país eres y te alientan casi siempre nombrando a tu país. Parecen entender que uno esta sufriendo mucho y muy lejos de casa y de los afectos, lo que hace de multiplicador de ese sufrimiento.

Los que llegan son esperados por mucha gente y por casi todos los corredores que han terminado su carrera. Los aplausos y las emociones de la llegada son gigantes, y los momentos que se viven son realmente difíciles de expresar con palabras. Quienes terminan ganan además lo más preciado, ser spartatletas y anotar sus nombres en el historial de los que terminan esta gloriosa carrera.

En nuestro país hay unos 12 corredores que han podido con la distancia completa, por supuesto para ellos todo mi respeto y admiración. Entre estos valientes se encuentran nuestros queridos amigos MAURO TABBITA y NICOLAS KIERDELEWICZ


Maratón; una carrera diferente

Entusiasmo, nerviosismo, temor, ansiedad. Son algunos de los sentimientos que se sienten cuando estamos próximos a correr un MARATÓN. Es una adrenalina muy especial la que corre en nuestra sangre y parece que todo nuestro cuerpo piensa, siente y vive MARATÓN.

Es que el MARATÓN no es una carrera cualquiera, es una carrera diferente. Durante el año es probable que hayamos corrido gran cantidad de carreras de cross y aventura, decenas de esas competencias de 10 kilómetros de calle o pista, pero cuando llega el momento de enfrentarse a los 42 Kilómetros de ruta, ésto se siente distinto.

Para quien esta por correr su primera MARATÓN todo es nervios e incertidumbre. Saber que se siente después de los 35 kilómetros, sentir en el propio cuerpo todo lo que han escuchado, del sufrimiento, del dolor y porque no de las enormes emociones que explotan al arribar a la meta de esta carrera sin igual.

Para los que ya corrieron una, dos, tres o varias MARATONES, también el sentimiento es especial, justamente porque conocen lo que enfrentarán y saben lo duro y difícil que es completar ese recorrido, cubrir totalmente esa distancia, y si es posible mejorando la marca anterior. También sienten esa adrenalina especial los que conocen la distancia. Saben que no es una carrera más, saben que transitaran una vez más el camino de esta carrera diferente.

EL MARATÓN, si EL MARATÓN, con mayúscula y resaltado, porque es ese el término que se utiliza habitualmente para describir algo largo, difícil y que involucra un gran sacrificio.

Cuando hablamos de sacrificio, es real que el entrenamiento de un maratonista responsable y dedicado ha sido duro y pesado. El maratoniano pone mucho de sí en cada práctica para llegar al día de la carrera en su mejor forma, y esto les digo, queridos corredores, ya es UN ÉXITO EN SI MISMO. Sí, estar en la largada de un maratón bien preparado, luego de un ordenado trabajo, es el primer gran objetivo del corredor de 42 kilómetros, después, con el paso de cada kilómetro, la misma carrera se encargará de decirnos hasta donde podemos llegar, cuanto puedo tardar, en cuanto podrá mi cuerpo, mi mente y mi espíritu acercarse a las expectativas previas.

Por todo esto es que quiero felicitar a todos los que están por largar el próximo MARATÓN, ya que todo lo hecho en los entrenamientos es por sí solo digno de admiración, felicitaciones, y a no tenerse lastima, quien más logre sufrir, más alto llegará en la carrera.


Manejo responsable del entrenamiento

Es muy importante destacar que el entrenamiento deportivo se sustenta en la ciencia, es decir que todo lo que se trabaja en un entrenamiento responsable con corredores ó deportistas en general, de ninguna manera puede ser la copia de un tipo de trabajo ó simplemente la suma o recopilación de actividades como para que el deportista simplemente haga algo.

Los ciclos de entrenamiento para los corredores deben ser programados claramente, teniendo en cuenta varios puntos, antes de planificar el trabajo del año ó el semestre, dependiendo esto de la manera de planificación de cada entrenador. Para planificar correctamente primero debemos saber a donde apuntaremos con el corredor a corto, mediano y largo plazo. A mi criterio deberíamos seguir los pasos siguientes para entrenar a una persona para cualquier tipo de experiencia deportiva:

1º- REALIZAR LOS CONTROLES MÉDICOS CORRESPONDIENTES, para determinar así fehacientemente que una persona esta en condiciones para comenzar con una determinada práctica deportiva.

2º- CONOCER HISTORIA DEPORTIVA y de actividad física previa al comienzo de esta actividad. Aquí se debe tener en cuenta los deportes hechos en la infancia y la adolescencia, la cantidad de estímulos semanales de educación física realizados durante la vida escolar. La predisposición histórica de la persona para la actividad física y todo lo hecho en forma ordenada durante períodos de tiempo no menores a seis meses.

3º- TIEMPO DE ENTRENAMIENTO PREVIO. Cantidad de semanas, meses o años que lleva la persona entrenando con continuidad en esta actividad, con un trabajo ordenado y planificado. Es fundamental tener en cuenta cuanto tiempo de preparación previa tengo en mi cuerpo y mi mente.

4º- HISTORIAL DE LESIONES O PROBLEMAS DE SALUD de la vida del corredor desde su infancia. La presencia de lesiones recurrentes o el haber tenido cuadros de enfermedades importantes también debe ser tenido en cuenta.

5º- CONSIDERACIÓN DE LA EDAD DE LA PERSONA A ENTRENAR. Esta es una variable que en muchos casos nos condicionará la realización de determinados entrenamientos, es decir que al momento de entrenar a un corredor para una determinada prueba, seguramente el plan de un atleta juvenil, no será el mismo que el de un atleta mayor plenamente formado en el deporte, ó el de un atleta veterano con el cual a veces hay que tener consideraciones especiales para su trabajo. Lo que estoy diciendo, y que se entienda claradamente, es que para entrenar a corredores para una misma prueba, no siempre, las cargas y los métodos serán los mismos. Si bien habrá grandes similitudes por tratarse del mismo objetivo, también indefectiblemente habrá diferencias por tratarse de personas de diferentes edades y diferentes grados en su formación deportiva.

6º- CONSIDERACIÓN DEL SEXO DE LA PERSONA. Si bien el entrenamiento de varones y mujeres debe seguir los mismos principios y debería ser a grandes rasgos igual para ambos sexos, también es cierto que existen diferencias físicas y psicológicas. Al igual que pasa con la edad del corredor, que nos obligarán a realizar trabajos especiales ó diferente para unos y otros. En este punto creo que son mucho más marcadas las diferencias psicológicas que las físicas, aunque a simple vista pareciera lo contrario.

Para dar algunos ejemplos para graficar esto, en mi experiencia de trabajar con gente durante tantos años, sin temor a equivocarme, puedo afirmar que las mujeres son mucho más dedicadas y tienen muchas veces mayor capacidad de sufrimiento que los hombres, y en general son mas pacientes que el hombre al momento de esperar resultados de su entrenamiento. Esto puede parecer algo de menor importancia, pero no lo es, ya que no hay que olvidar que el corredor se mueve y entrena por una constante e ininterrumpida cadena de motivaciones que lo llevan a desafiarse día a día. Cuando esto se corta lo más probable es que se acabe su deseo de entrenar y por ende termine con su carrera deportiva.

Por su parte los hombres suelen ser capaces, en sus momentos de gran motivación de entrenar incansablemente y en la mayoría de los casos cuando logran entender que no siempre te irá bien en las competencias, serán corredores para toda la vida.

7º- CONSIDERAR CUALES SON LOS OBJETIVOS DE CADA PERSONA DENTRO DE LA ACTIVIDAD. Este punto es fundamental si queremos que un corredor perdure entrenando a lo largo del tiempo. Es muy importante considerar cual es el interés de una persona en la realización de una actividad. Es decir, no es igual entrenar ó programar un entrenamiento y una exigencia para un atleta de elite que buscará ganar una competencia, que para un corredor dedicado que busca su mayor logro personal, pero no será nunca de los de adelante. O para una persona que su deseo es simplemente completar una competencia ó estar mejor físicamente.

Para el entrenador, todos los objetivos deben ser importantes y válidos por igual y nunca a mi criterio debemos intentar cambiar la visión de las personas con respecto a la actividad que realizan, lo que no significa que no debemos inculcar un manejo responsable del entrenamiento a todos por igual. Es decir, el atleta de elite debe hacer un entrenamiento responsable para lograr sus objetivos y el corredor que participa de las carreras ó los entrenamientos sin aspiraciones competitivas, igual debe tener un manejo responsable en sus entrenamientos.

8º- CONSIDERAR OBJETIVOS A LARGO PLAZO PARA LOS CORREDORES QUE BUSCAN LLEGAR AL 100% DE SUS POSIBILIDADES. En las personas que quieren llegar al máximo de sus capacidades en el tiempo es importante plantear cual es la prueba ó la distancia que más favorece al corredor en virtud de sus características físicas y psicológicas, y luego trabajar en función de ese objetivo a largo plazo, para el cual es muy probable que debamos plantear otros objetivos intermedios para una mejor preparación en el momento elegido para buscar el mayor rendimiento en la prueba elegida.

9º- TIEMPO DISPONIBLE PARA ENTRENAR Y APOYO FAMILIAR Y ECONÓMICO. Es importante saber con que tiempos contará un corredor para entrenar, algunas veces hay desafíos que ni siquiera vale la pena encarar ya que de antemano sabemos que no tendremos el tiempo suficiente para entrenar.

Los requerimientos y el apoyo  familiar también influyen en el trabajo del corredor. No tener esto en cuenta suele ser uno de los motivos más frecuentes para que el corredor no pueda cumplir con su plan de entrenamiento.

10º- Por último, es importante que veamos a la persona como una integridad, es decir, analizar el TODO sin aislarse solamente en el individuo corredor, y por el contrario, ver al corredor como persona íntegra, con familia, trabajo, amigos, grupos de pertenencia y sus capacidades particulares que los hacen irrepetible para así luego programar el mejor entrenamiento para ese corredor que probablemente no sea el mejor para otros y ni siquiera para él mismo en otro momento de su vida.

Con lo expuesto, se sobreentiende que para hacer las cosas bien en esto del entrenamiento de corredores, en primer lugar debemos ponernos en manos de un Profesor ó Entrenador que guíe nuestro trabajo diario para evitar un manejo inadecuado de las cosas que muchas veces creemos saber. Es más, considero que hasta una persona que conoce del tema realmente necesita de un entrenador para evitar caer en las subjetividades que todos tenemos al vernos a nosotros mismos.

Un buen profesor nos programará el mejor entrenamiento y corregirá objetivamente nuestro plan todas las veces que haga falta, mirándonos desde afuera y como seres íntegros. En el caso de que decidamos entrenar por nuestra cuenta, de todas formas deberíamos seguir los pasos anteriores para tener mayores posibilidades de éxito en nuestros desafíos personales.


¿Por qué correr?

¿Por qué correr otra vez, si cada vez que lo hago me pongo tan nervioso?

¿Por qué hacerlo si cada vez que tengo una competencia me pongo a prueba sin ningún tipo de obligación?

¿Por qué ponerme a prueba si en realidad no necesito de esto para estar bien físicamente, si para ser saludable y tener un armonioso estado físico, basta con salir a caminar o correr sin exigencias de ningún tipo?

¿Por qué quiero correr esta nueva competencia que me exige cuidarme mucho, entrenar más, comer lo debido y dormir más horas?

¿Por qué quiero correr otra vez si cada vez que lo hago termino agotado y muchas veces sin ganas de moverme por varios días?

¿Por qué quiero correr otra vez si la exigencia de hacerlo y entrenar bien para ello hace que esté cansado casi todo el día e incluso muchas veces con dolores que permanecen conmigo durante semanas?

¿Por qué correr otra vez, si esto a veces condiciona muchas de mis actividades diarias, saca tiempo de mis fines de semana y me demanda una exigencia máxima que a veces tampoco tiene la recompensa deseada?

¿Por qué correr otra vez?

Simplemente por amor. Porque al igual que un gran amor, el correr nos saca el sueño, porque al igual que a un gran amor estamos dispuestos a darle todos nuestros tiempos libres. Porque por un gran amor nos late más fuerte el corazón de la misma manera que nos aceleramos antes de la largada de la esperada carrera.

Porque muchas veces por amor aprendemos a sufrir, y por hacer unos segundos menos en tal o cual distancia también nos comprometemos a transpirar gotas de sangre. Porque nuestro amor por quienes tenemos al lado crece mientras maduramos y se agiganta cuando nos empezamos a poner viejos.

De la misma forma los pequeños logros que obtenemos cuando ya no podemos correr muy rápido, son enormes en comparación a las grandes carreras hechas cuando pensábamos que siempre se podía hacerlo mejor.

Volver a correr esa carrera por amor, por amor al deporte, por amor a dejar todo en una competencia aunque seamos los últimos en llegar.

Por amor a transpirar íntegra la camiseta de nuestro equipo, por amor a sentir la alegría de terminar un nuevo desafío, una nueva carrera, que nunca será la última.

Porque mientras estemos vivos, los corredores siempre estaremos pensando que la próxima carrera puede ser la mejor, la mayor alegría y la oportunidad más importante de demostrarnos a nosotros mismos que podemos.

POR TODO ESTO, NO TE PIERDAS LA PRÓXIMA CARRERA, PORQUE EN ELLA TENÉS LA OPORTUNIDAD DE RECIBIR UNA VEZ MÁS, LA BENDICIÓN DE SER UN CORREDOR QUE VIVE AL MÁXIMO CADA DÍA.